Con la presencia de 5.000
personas, que fervorosamente y en familia alentaron a sus clubes toda la tarde,
el pasado sábado se disputó el clásico de rugby SIC-CASI en San Isidro.
El intendente Gustavo Posse
concurrió a la cancha principal del SIC para mirar el áspero y entretenido
partido en el que los locales impusieron su juego con facilidad y vencieron por
26-9 al CASI.
“Este es un partido especial que
los sanisidrenses esperan a lo largo del año y lo disfrutan todos juntos. Desde
los más grandes a los más pequeños. Todos lo viven con el mismo sentimiento y,
fundamentalmente, de forma sana”, afirmó Posse.
Y remarcó: “Desde ya que existe
un poco de folclore entre las hinchadas pero lo destacable es que, cuando
termina el encuentro, todos mantienen un espíritu de amistad”.
Desde los minutos previos al
inicio del clásico, las tribunas se colmaron a puro color, cantos y alegría.
Pasadas las 15.30 comenzó el encuentro en el que, desde el primer momento, el
SIC mostró una amplia ventaja en el ataque, que se mantuvo a lo largo del
partido.
Rodeado de amigos y festejando en
la tribuna, Juan Cruz Rolón, de ocho años e hincha del SIC, comentó: “El SIC es
una pasión muy grande. El partido está buenísimo”.
A su lado y con las caras
pintadas de azul, negro y blanco, Juan y Benjamín Martínez contaron que les
encanta ver los tackles y los tryes.
Darío Rajín, de San Isidro,
aseguró: “El SIC-CASI es el partido del año. Mueve a todas las familias del
barrio. La idea de este deporte es que todo se desarrolle de forma sana”.
Marcelo Galíndez, vecino de San
Isidro, resaltó que para él concurrir al encuentro es un placer. “Ves acá a
todos los chiquitos jugando juntos, gente del CASI y del SIC que se hacen
bromas pero después son amigos, van al mismo colegio o comparten trabajos. Eso
es lo más importante”, enfatizó.




