El Superclásico del rugby argentino quedó en manos del CASI, que se impuso 30-20 en cancha del
SIC y mantiene intactas sus
ilusiones de llegar a los play offs del Top 14. Con una buena actuación de los
forwards y un Almela inspirado, la Academia estiró su paternidad a 13 partidos.
La Academia logró un triunfo
vital. No sólo por el significado de vencer al rival de toda la vida, sino
porque una caída en la Zanja podría haberlo dejado casi afuera de una fase
final que ahora está a apenas cuatro puntos.
Estuvo presente en el estadio el
Intendente de San Isidro Dr. Gustavo
Posse acompañado por el Subsecretario de Deportes del municipio, Profesor Mario Scuderi, autoridades del SIC y
del CASI.
El partido comenzó con el duelo de pateadores entre Madero, autor
de dos penales, y Almela, que respondió por la misma vía y con un drop para
dejar la historia 9-6 a favor de la visita en 23'.
Sin embargo, el SIC se quedaría
con un hombre menos por la amonestación de Cristian Etchart y el CASI no
tardaría demasiado en aprovechar la ventaja numérica, ya que un instante más
tarde llegaría el primer try del partido, obra de Devoto. Con otros tres puntos
de Almela, las Cebras se iban al descanso 17-6 arriba.
En el complemento, el 10 de la Academia volvería a aumentar con su
pie, pero la respuesta de Rosasco, a los 27', le daba vida todavía al SIC, que
con la conversión de Madero caía por 20-13.
Pero Sansot se encargó de
enmudecer al público local cuando, 3 minutos después, pisó el ingoal luego de
una jugada de varias fases para un 27-13 que, a los 30', parecía lapidario. Y
lo fue.
Es que a pesar del descuento del
dueño de casa gracias a Rodrigo Etchart, Almela encontró en su pie la vía para
dejar con las manos vacías a un SIC que perdió la chance de vencer en casa y de
acercarse al sexto puesto que hoy comparten Pucará y Belgrano.