WINDSURF Y LASER EN
LAS COLONIAS DE VERANO
EN SAN ISIDRO
Los adolescentes, de 13 a 17
años, que participan en las colonias de
verano municipales disfrutan todos los días de realizar y aprender actividades
de windsurf y laser en el Club de
Veleros San Isidro, gracias a un convenio que se realizó en conjunto con el
Municipio.
“Por el arreglo hecho con el club, los chicos pueden hacer deporte en el
río, de manera segura y saludable. Este año adquirimos nuevas tablas de
windsurf que junto a los laser e instrumentos de vela guardamos en el predio”,
afirmó José Goyanes, Director
General de Deportes y Administración, y agregó que “está muy contento con las acciones que se están haciendo ya que los
chicos pasan menos tiempo en la calle y más divirtiéndose con sus pares”.
En las clases los alumnos
aprenden navegación a vela, a través del windsurf
y el Laser. También adquieren el lenguaje particular de las actividades y
principios básicos del río como las alturas de marea, corrientes, vientos y
cómo desenvolverse en el agua. Son acompañados por una lancha de apoyo y llevan
puesto un chaleco salvavidas.
“Nuestro Partido siempre se caracterizó por la náutica y, aunque a veces
parezca algo de difícil acceso para las personas, la realidad es que se puede
participar tranquilamente de ella, es fácil de comprender y gratificante”,
sostuvo Fernando Bonastre,
coordinador de la actividad de vela en el Club
de Veleros San Isidro, y explicó que “los
laser se manejan con timón, mientras que el windsurf es en tabla y tiene más
contacto con el agua”.
“Hace tres años que vengo y está muy bueno porque pasamos lindas tardes
entre amigos. Lo que más me gusta es la velocidad, que se aprovecha en estos
días de viento”, contó Agustín Aguilera, de 17 años, vecino de San Isidro.
“Me metí sin saber qué era, aposté a
esto, me encantó y ahora es mi segundo año. Me parece muy bien que el Municipio
apoye a los clubes náuticos y a los chicos para que no estén en cosas raras y
disfruten del aire libre. De grande voy a hacer algún curso relacionado para
comprarme una embarcación”, dijo Diego Rufi, de 14 años y oriundo de Villa
Adelina.
“Es notable el interés que le ponen los alumnos a lo que hacemos.
Disfrutan todo, sin obligación y se armó un gran grupo”, concluyó Bonastre.
La palabra del Prof. José Goyanes y Fernando Bonastre