Con un inmenso honor,
la Argentina vuelve a ser protagonista
en el mundo olímpico
El Comité Olímpico Internacional (COI) inauguró esta noche
en el Teatro Colón su 125° asamblea general, la sesión más importante de los
últimos años, en la que se definirá la sede de los Juegos de 2020, el sucesor
del presidente Jacques Rogge y el ingreso de un nuevo deporte.
El acto fue encabezado por Rogge, el jefe del gobierno de la
ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, y el presidente del Comité Olímpico
Argentino (COA), Gerardo Werthein, en el fastuoso marco que brindó el Colón,
uno de los cinco coliseos más importantes del mundo y que fue recientemente
restaurado.
Rogge destacó la relevancia de esta sesión del COI, en la
que se elegirá la ciudad anfitriona para los Juegos de 2020 "entre tres
firmes candidatos: Estambul, Madrid y Tokio".
La asamblea que sesionará hasta el próximo miércoles
"también adoptará importantes decisiones sobre el programa olímpico",
precisó. "Encontrar un equilibrio correcto entre los deportes y mantener
actualizado el programa resulta vital para garantizar la pertinencia y el éxito
de los Juegos Olímpicos", señaló Rogge. El squash, la lucha y el béisbol
son los deportes que aspiran a ingresar a partir de 2020.
El belga le dedicó un párrafo especial a la elección de su
sucesor. "Tenemos la suerte de contar con seis candidatos competentes y
capacitados, perfectamente aptos para dirigir esta gran organización",
remarcó, tras lo cual subrayó que "el movimiento olímpico es mucho más que
una única persona: su éxito obedece a unos valores eternos y al poder del
deporte".
Rogge agradeció en su despedida del cargo el respaldo de sus
colegas en el COI durante los doce años en que presidió la entidad.
"En 2001, cuando fui elegido por primera vez, mis
palabras iniciales fueron para agradecer a mis colegas su confianza. Ahora que
se acerca el final de mi mandato, quiero volver a darles las gracias, no sólo
por su confianza sino también por su apoyo y sus consejos a lo largo de estos
privilegiados, y a veces difíciles, años", declaró el presidente saliente
del Comité Olímpico Internacional.
"Para alguien que ama el deporte como yo, contribuir a
hacer realidad los sueños de los atletas y poner el deporte al servicio de la
sociedad es un privilegio indescriptible", aseguró.
Rogge destacó, en tanto, que el comité ejecutivo "ha recibido
informes muy positivos sobre los últimos preparativos en Rusia (para los Juegos
Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi) y sobre el trabajo que se está
efectuando con vistas a los Juegos de 2016 en Río de Janeiro y a los Juegos de
2018 en Pyeongchang".
A su turno, el argentino Gerardo Werthein rindió tributo a
Rogge, "un hombre que le dio mucho a los Juegos Olímpicos".
"No hay palabras que expresen nuestra gratitud por todo
lo que ha hecho. Gracias, gracias, gracias. Fue un ejemplo para todos nosotros
con una gran capacidad pero también con una gran humildad", declaró el
titular del comité olímpico argentino.
Werthein y Macri, el alcalde de Buenos Aires, agradecieron
la designación de la capital argentina para albergar tanto la asamblea del COI
como los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018. "Nuestra ciudad y
nuestro país están ansiosos de albergar unos Juegos grandiosos", destacó
el presidente del COA.
"Hoy podemos decir como nunca que Buenos Aires es una
verdadera ciudad olímpica, con miles de jóvenes apasionados por el deporte.
Creemos en el espíritu de estos Juegos", subrayó por su parte Macri.
Los jefes de Estado o de gobierno suelen ofrecer un discurso
ante la asamblea, pero por la ausencia de la presidenta argentina, Cristina
Fernández de Kirchner, de visita en Rusia para la cumbre del G20, el opositor
alcalde porteño actuó de anfitrión en la inauguración.
La apertura de la asamblea contó con la presentación de la
Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. No faltó el tango, con obras emblemáticas
del maestro Astor Piazzolla como "Invierno porteño" y "Adiós
Nonino".
